18 septiembre 2026.- (EXONLINE) Francia, para León XIV, es una paradoja. El 75% de sus 66 millones de habitantes se declara católico bautizado —casi 50 millones de personas— y sin embargo la Iglesia lleva décadas perdiendo terreno visible: las parroquias cayeron de 38.391 en 1980 a apenas 10.925 en 2024, y los sacerdotes diocesanos se redujeron en dos tercios. El papa agustino llegará el 25 de septiembre a París —su quinto viaje internacional en año y medio de pontificado— para quedarse cuatro días que atravesarán tres ciudades: París, Lourdes y Metz. Serán 15 discursos, de los cuales el pontífice pronunciará trece en francés, haciendo honor a su origen galo, y sólo dos en inglés.
Matteo Bruni, portavoz de la Sala de Prensa del Vaticano, fue el encargado de trazar el mapa de lo que viene. Lo hizo con su habitual mezcla de precisión logística y hondura interpretativa. “El valor profundo de la educación que da sentido a la existencia”, dijo, “como una forma de resiliencia interior que se convierte en defensa de la paz”. Eso es lo que el papa buscará articular ante la UNESCO, donde firmará además un acuerdo marco entre la Santa Sede y el organismo internacional, a pocos años del 75 aniversario de su relación diplomática.
París: entre el arte y el alma
El viernes 25, tras reunirse con el presidente Macron en el Elíseo, León XIV se dirigirá a la UNESCO. Su discurso, en inglés y francés, abordará el vínculo entre educación, inteligencia artificial y paz, y firmará un acuerdo marco con el organismo internacional. Bruni fue cuidadoso pero explícito cuando los periodistas preguntaron por la inteligencia artificial: «Es una de las declinaciones cuando se habla de tecnologías, pero también hablará de algo más profundo: qué significa ser humanos», aclaró.
Esa tarde, Prevost será el primer papa en entrar en la restaurada catedral de Notre Dame, luego de haber sido inaugurada en el 2024 después del incendio que la desbastó en el 2019. Y por la noche, está prevista la vigilia con más de 80 mil jóvenes en el Stade de France de Saint-Denis. “La Iglesia se interroga sobre la demanda que estas generaciones llevan dentro”, señaló Bruni, “y sobre cómo construir comunidades en las que vivir la fe sea una pertenencia elegida, no heredada”.
El sábado la agenda includes una visita al centro de acogida Maison Bacchità —donde escuchará testimonios de refugiados— y un encuentro con catecúmenos en el Institut Catholique de Paris. Las cifras hablan: los bautismos de adultos en Pascua superaron los 13 mil este año. La misa en la Plaza de la Concordia cerrará la jornada parisina que se espera aglutine a más de un millón de personas.
Lourdes: la fe busca sanación
El papa llega a Lourdes el sábado por la noche. Rezará ante la Gruta de Massabielle, tocará la roca, beberá agua de la fuente y ofrecerá la Rosa de Oro a la Virgen. El domingo presidirá la misa en la Pradera del Santuario en la que se esperan más de 150 mil peregrinos.
En esta etapa del viaje se espera que el Papa realice un encuentro con víctimas de abusos y con la Conferencia Episcopal Francesa, por lo que el mensaje pontificio de estos días probablemente buscará responder a las heridas contemporáneas.
Bruni fue casi poético al hablar de esta parada: “Lourdes habla como refugio de consolación y curación, en un mundo que busca sanación de mil maneras, con sed a veces desesperada, y que tiene miedo de no estar bien, a menudo porque está solo”.
Metz: Europa busca sus raíces
La última etapa es la más política. Metz, ciudad de frontera, cuna de Robert Schuman, padre fundador del proyecto europeo. El 28 de septiembre León XIV presidirá un encuentro interreligioso, firmará una declaración conjunta y pronunciará —en inglés— un discurso sobre las raíces de Europa ante autoridades civiles y religiosas del continente.
“Es un lugar de tránsito, de unidad europea, de diálogo entre naciones distintas”, explicó Bruni. «Puede ser muy significativo para el tiempo que vivimos”.
Lo que en el programa figura como un «encuentro interreligioso» se anuncia, en los hechos, como un summit europeo en torno al papa. El embajador de Francia ante la Santa Sede, Charles Personnaz, confirmó que los 27 jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea, así como los máximos dirigentes de las instituciones comunitarias, han sido convocados al evento de Metz bajo el título «En las raíces de Europa para la paz y la unidad». León XIV elige hablarle al continente desde una ciudad que vivió en su propia piel el drama de las guerras entre los siglos XIX y XX, y que lleva el nombre de uno de los padres fundadores de la Unión, Robert Schuman —cuya causa de beatificación está en curso.
No es la primera vez que el papa plantea esta pregunta. Lo hizo en junio, durante su visita a España: «¿Es realmente posible creer que Europa —que tanto amamos— sería la misma sin la huella de la fe?». En Metz, el 28 de septiembre, llegará el momento de escuchar la respuesta del continente.
























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