23 julio 2026.- (EXONLINE) La Federación de Noruega de Futbol busca llevar a la FIFA ante la justicia deportiva. Tras los cuestionamientos operativos de la Copa del Mundo, el manoseo político del reglamento destapó un escándalo de proporciones institucionales por el beneficio otorgado a la escuadra de Estados Unidos.
La presidenta del organismo nórdico, Lise Klaveness, confirmó que la mesa directiva evaluará este 6 de agosto una demanda formal ante la Comisión de Ética de la FIFA.
El detonante de la crisis fue una llamada telefónica en la que Donald Trump convenció al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, de diferir el castigo de un partido de suspensión al delantero Folarin Balogun. Esto le permitió disputar los octavos de final del Mundial 2026 frente a Bélgica.
El expediente del caso destaca las siguientes anomalías:
La infracción inicial: Balogun recibió una tarjeta roja directa en la fase de grupos tras una entrada violenta ante Bosnia y Herzegovina.
Injerencia de la Casa Blanca: En una decisión sin precedentes en seis décadas de torneos de la FIFA, la cúpula cedió luego de que Trump calificara públicamente la expulsión como «horrible» e “injusta”.
Fracaso deportivo: A pesar de la maniobra política, la Selección de Estados Unidos cayó eliminada 4-1 frente a un combinado de Bélgica enfurecido por la injusticia.
La jerarca del futbol escandinavo, quien además integra el comité ejecutivo de la UEFA, arremetió contra la falta de transparencia en una entrevista exclusiva para el diario británico The Times.
«Todos sabemos que este fallo estuvo influenciado por fuerzas externas y no siguió el proceso adecuado. Necesitamos que nuestro líder en la entidad reconozca que esto fue un error», aseveró Klaveness.
Esta no es la primera ocasión en que el futbol nórdico actúa como la conciencia crítica del balompié mundial. Previamente, Noruega se había sumado a una denuncia de la ONG FairSquare, acusando a Infantino de violar la neutralidad política estatutaria tras otorgarle un «Premio de la Paz» al propio mandatario estadounidense durante el sorteo del certamen.
Medios internacionales reportan que la cercanía política es tan estrecha que Trump perfila al directivo suizo como candidato para la secretaría general de la ONU. Mientras las instituciones globales guardan silencio, el futbol escandinavo exige un freno al favoritismo político en el deporte.



























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