22 de agosto de 2025
En cuestión de horas, el gobierno de Javier Milei quedó envuelto en un escándalo de supuesta corrupción que golpea a su círculo más cercano… y en especial, a su hermana Karina. Todo comenzó la noche del martes, cuando en el canal de streaming Carnaval se difundieron grabaciones clandestinas aparentemente editadas de una conversación privada.
En esos audios, una voz atribuida a Diego Spagnuolo, entonces director de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), relata con crudeza cómo le estaban “desfalcando” el organismo mediante un sistema de sobornos en la provisión de medicamentos. Incluso compara a los involucrados con la anterior gestión peronista: “Son más chorros que los Kirchner”, se escucha decir en un pasaje, frase chocante viniendo de un funcionario de un gobierno que prometió terminar con la corrupción de “la casta”.
Las grabaciones sugieren que dentro de la ANDIS se había instalado un circuito de sobornos. Spagnuolo describe que a los proveedores de insumos médicos se les exigía entregar un 8% del valor de sus contratos como “retorno”, cuando antes —según él— era un 5%. “Este tipo tiene que recaudar de los medicamentos y lo sube.
«Es un quiosquito (tiendita) de 20 o 30 mil dólares por mes”, afirma la voz, dejando entrever la magnitud del presunto esquema.
También apunta a quienes estarían detrás de la maniobra: Eduardo “Lule” Menem, hombre de confianza de Karina Milei en la Casa Rosada, sería el encargado de organizar esa recaudación ilegal. Según el audio, Lule Menem impuso en la ANDIS a un colaborador clave “para chorear (robar)”.
“A mí me pusieron un tipo que maneja todo lo que es la caja mía… Un delincuente que estaba en la gestión de Macri”, dice Spagnuolo en otro fragmento, en referencia a un funcionario que habría sido ubicado en el organismo para controlar la “caja” de la entidad.
De acuerdo a la grabación, parte de las coimas recolectadas subiría hasta el más alto nivel: “A Karina le debe llegar el 3%. Seguramente…”, afirma la voz, implicando directamente a Karina Milei, hermana del Presidente y su asesora más influyente. Spagnuolo asegura además que intentó alertar al propio Javier Milei de lo que ocurría:
“Yo hablé con el Presidente… Les dije: ‘Están choreando, no te podés hacer el boludo conmigo, pero no me podés tirar este fardo (carga)’”, se lo oye decir, dando a entender que la máxima autoridad estaba al tanto de la situación.
La charla parece haber ocurrido en un ámbito informal —se perciben ruidos de cubiertos, posiblemente de un restaurante— y su origen es incierto. Nadie se atribuyó la autoría de la grabación, pero su difusión desató una crisis política.
¿Cuál ha sido la reacción del gobierno de Milei?
Tras conocerse los audios, el Gobierno actuó con rapidez. En la madrugada del jueves, la Presidencia anunció la remoción “preventiva” de Spagnuolo como titular de la ANDIS, citando “los hechos de público conocimiento” y alertando sobre la “utilización política” del caso por la oposición. Junto con Spagnuolo fue desplazado Daniel Garbellini, el director de la ANDIS señalado en las grabaciones como operador interno del esquema de coimas. Además, las autoridades intervinieron la agencia de discapacidad: la entidad pasó a la órbita del Ministerio (Secretaría) de Salud y se nombró un interventor para normalizar su funcionamiento.
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, fue el único funcionario que habló públicamente. Confirmó la salida de Spagnuolo y pidió que actúe la Justicia.
“No pongo las manos en el fuego por ningún funcionario… Creo en la inocencia de Karina Milei y de Lule Menem, pero son temas que tiene que investigar la Justicia”, declaró, intentando respaldar a la hermana del Presidente sin descartar ninguna hipótesis.
Al mismo tiempo, la oposición presentó denuncias penales y exigió explicaciones en el Congreso y señaló que el caso contradice las banderas éticas de Milei.
En paralelo, la Justicia federal avanzó. El juez Sebastián Casanello, a instancias del fiscal Franco Picardi, ordenó una quincena de allanamientos en sedes oficiales y domicilios privados vinculados con la denuncia. En uno de ellos, en un barrio cerrado de las afueras de Buenos Aires, agentes sorprendieron a Emmanuel Kovalivker —directivo de la droguería Suizo Argentina, mencionada en los audios— cuando intentaba huir.
Le incautaron unos 260 nil dólares en efectivo distribuidos en sobres, además de documentos con anotaciones. También fueron secuestrados los teléfonos celulares de Spagnuolo para su análisis. Los investigadores sospechan que la droguería de Kovalivker actuaba como intermediaria para cobrar los retornos del 8% a las demás empresas proveedoras y canalizar ese dinero hacia funcionarios. El caso permanece bajo secreto de sumario, mientras se intenta determinar el alcance de la red y la responsabilidad de cada implicado.
¿Viene un nuevo «Qué se vayan todos»?
El escándalo de los audios de Karina Milei es apenas el más reciente de varios episodios que minan la imagen del gobierno libertario en materia de transparencia. Incluso figuras cercanas al oficialismo han expresado decepción. El periodista Jonatan Viale, antes aliado mediático de Milei, enumeró indignado los tropiezos recientes:
“Tuvimos el caso $LIBRA que no terminó; corrupción en la ANSES y en el PAMI, donde se pedía un diezmo para La Libertad Avanza (el partido de Milei) en provincias; el caso de las empresas de la familia Menem contratando al Banco Nación… Ahora surge esto, retornos del 8% en la Agencia de Discapacidad”.
Entre esos frentes críticos se cuentan el caso $LIBRA —la promoción de una criptomoneda que derivó en un colapso financiero con miles de damnificados—; las denuncias de cobro de “diezmos” en PAMI y ANSES a empleados y proveedores en varias provincias; y la controvertida adjudicación de un contrato de vigilancia del Banco Nación a Tech Security SRL, una empresa ligada a la familia Menem (aliada política de Milei). A ello se sumó la crisis de los anestésicos con fentanilo adulterado, que causó decenas de muertes y expuso falencias en la reacción del Ministerio de Salud. Cada uno de estos casos ha erosionado la promesa de Javier Milei de cortar de raíz las viejas prácticas corruptas del Estado.
Políticamente, el caso de la ANDIS golpea en el corazón del relato mileísta. La hermana del Presidente —sin ocupar un cargo formal pero con enorme influencia— aparece vinculada a los mismos “curros” que su espacio prometió erradicar. La indignación trasciende las filas opositoras.
“Ustedes eran el partido anticasta… no cuenten conmigo para bancar el afano estructural”, lanzó Viale, reflejando la desilusión incluso entre sus propios simpatizantes. Desde la oposición peronista se exige investigar a fondo.
Por ahora, Javier Milei ha guardado silencio sobre el tema. Su capital político, forjado en la bandera de la honestidad, está en juego. El desenlace de la investigación dirá si este escándalo marca un punto de inflexión en su gobierno. Por lo pronto, el Presidente que prometía “hacer volar por el aire” la corrupción enfrenta el desafío de contener un incendio político en su propio entorno.



















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