20 octubre 2026.- (EXONLINE) El subsecretario de Salud, Eduardo Clark, informó que existen casos documentados de fármacos sustraídos de hospitales para su venta irregular. También anunció controles para rastrear medicamentos y excluir de futuras compras a proveedores que no cumplan con sus entregas.
Nunca diría que los médicos o las enfermeras o el personal de salud son responsables del desabasto”, afirmó.
El Gobierno de México busca reforzar los controles sobre la distribución de medicamentos públicos ante dos problemas que afectan el suministro a las instituciones sanitarias: el desvío de fármacos destinados a los pacientes y el incumplimiento de empresas proveedoras.
Durante la conferencia matutina de este martes 20 de octubre, el subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica, Eduardo Clark García Dobarganes, señaló que existen casos documentados de medicamentos sustraídos de hospitales y centros de salud para venderlos fuera de las unidades médicas.
El funcionario aclaró que estos hechos no permiten responsabilizar de manera general al personal sanitario por el desabasto.
Sin embargo, explicó que las autoridades conocen situaciones que requieren investigación y seguimiento.
Lo que diría es que desafortunadamente tenemos algunos casos, algunos documentados y algunos que tenemos que investigar más a detalle”, indicó.
Clark describió el impacto que tiene la sustracción de tratamientos destinados a la atención pública, especialmente cuando los pacientes no encuentran los productos que necesitan y después pueden hallarlos a la venta en las inmediaciones de los propios hospitales.
Es una cosa horriblemente dolorosa cuando tal vez un medicamento no se encuentra porque alguien lo sustrajo y le dicen, ¿sabes qué? Te lo vendo afuera, con toda la leyenda de propiedad exclusiva del sector salud”, sostuvo.
Como parte de las medidas para combatir el desvío de medicamentos, la Secretaría de Salud plantea hacer más visible la identificación de los productos que el Estado entrega gratuitamente.
Clark explicó que se busca colocar una señalización clara en las cajas para que los pacientes reconozcan que los fármacos son gratuitos y están destinados a garantizar su derecho a la salud. La medida también facilitaría identificar productos públicos que aparezcan en tianguis o establecimientos privados.
El subsecretario señaló que la propuesta generó reacciones cuando se pidió a las empresas hacer más evidente esta información en los empaques. Según explicó, el objetivo es que los usuarios sepan que no deben pagar por los medicamentos que reciben mediante los servicios públicos de salud.
La segunda medida consiste en avanzar en la transformación digital del sistema sanitario, con herramientas que permitan conocer el origen y recorrido de cada lote de medicamentos.
Es la transformación digital del sistema de salud, por no llamarlo una revolución tecnológica que queremos realizar, en la cual podamos tener trazabilidad de los medicamentos para asegurar de qué lote son, dónde vinieron”, detalló.
El seguimiento será especialmente relevante para los productos de alto costo. Clark explicó que la tecnología permitiría identificar a quién se entregó una caja y revisar cómo terminó fuera de una institución pública.
Hay medicamentos que cuestan más de 200 mil pesos cada caja”, expuso al referirse a la necesidad de mejorar la trazabilidad de estos insumos.
Además de las irregularidades relacionadas con la sustracción de fármacos, el Gobierno federal busca reforzar los mecanismos para verificar que las empresas cumplan los contratos de suministro.
Clark explicó que los procesos de adquisición incorporan una constancia de cumplimiento de entrega, con información sobre la proporción de medicamentos que cada compañía efectivamente suministró frente a lo contratado.
“Van a poder ver ustedes qué porcentaje de los medicamentos que se le compraron y se adquirieron, efectivamente entregaron”, señaló al describir la información disponible en la plataforma de compra consolidada.
El funcionario también advirtió que las compañías que no cumplieron con sus compromisos no podrán participar en los procesos de compra correspondientes, como parte de las medidas para dar seguimiento al desempeño de los proveedores.
Y aquellas compañías que no entregaron medicamentos no pueden participar”, sostuvo.
La revisión del cumplimiento busca que las instituciones públicas puedan identificar qué empresas entregaron los insumos comprometidos y cuáles presentan faltantes. La información, explicó Clark, forma parte de una política de transparencia sobre las adquisiciones del sector salud.






























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