10 agosto 2026.- (EXONLINE) Las remesas se han consolidado como uno de los principales motores económicos para millones de hogares mexicanos. Sin embargo, el desafío hacia los próximos años ya no radica en la transferencia de recursos desde el extranjero, sino en lograr que ese dinero permanezca dentro del ecosistema financiero digital para ampliar las oportunidades de quienes lo reciben.
Durante el e-binar Remesas hacia el año 2030, Jorge Alfaro, Vicepresidente Senior de Instituciones Financieras de Mastercard México, y Abraham Vázquez Piceno, Director de Servicios Financieros y Operación de Sucursales de Financiera para el Bienestar, analizaron los desafíos y oportunidades que enfrentan estos flujos rumbo a la próxima década.
En este contexto, Jorge Alfaro señaló que actualmente existe la infraestructura tecnológica necesaria para que las transferencias se realicen de manera electrónica, aunque aún persiste una importante dependencia del efectivo. Aseguró que el reto continúa una vez que llegan a manos de los beneficiarios, quienes en muchos casos optan por retirar el efectivo de inmediato.
Más del 95% de las remesas llegan digitalmente, sin embargo, todavía no se usan de manera digital”, afirmó.
Para el directivo, mantener los recursos dentro del sistema financiero permitiría aprovechar la información generada por las operaciones recurrentes para ampliar el acceso a productos que contribuyan al bienestar de las familias.
Hay tres temas principales que vemos: pagar, ahorrar y acceder al crédito; y agregaría un cuarto, que es la inversión”, señaló.
Fintechs impulsan la evolución
Uno de los cambios más relevantes observados en los últimos años es la incorporación de nuevos participantes al mercado, lo que ha ampliado las opciones para enviar y recibir recursos desde el extranjero. De acuerdo con Alfaro, esta evolución está permitiendo reducir costos, mejorar la experiencia de los usuarios y desarrollar esquemas que van más allá de las transferencias tradicionales, incluyendo modalidades de cuenta a cuenta, tarjeta a tarjeta y tarjeta a cuenta.
Asimismo, destacó que la creciente adopción de teléfonos inteligentes y herramientas digitales, están facilitando el acceso a servicios financieros en comunidades donde las opciones son limitadas.
Más allá de la tecnología, Mastercard considera que uno de los principales desafíos consiste en acompañar a los usuarios para que conozcan las alternativas que tienen disponibles para aprovechar mejor los recursos que reciben.
Por ejemplo, entre los beneficios de una mayor adopción de medios digitales se encuentra la seguridad, ya que reduce los riesgos asociados al manejo de efectivo y brinda a las personas mayor control sobre sus recursos, ya sea que los utilicen para pagar, transferir, ahorrar o invertir.
Los retos de la próxima década
De cara al 2030, Mastercard prevé un entorno más conectado, donde las remesas funcionen como una palanca para impulsar el desarrollo económico de las comunidades receptoras.
Se estima que una mayor colaboración entre bancos, fintechs, reguladores y organismos públicos permitirán ampliar los beneficios asociados a estos recursos.
Para Jorge Alfaro, el éxito de esta transformación dependerá de que las remesas dejen de ser únicamente una transferencia de dinero y se conviertan en una puerta de entrada a servicios que ayuden a las familias mexicanas a construir un futuro financiero más sólido.























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