PUEBLA.-Junio 14 del 2026.-(Juanita Ramírez de Armas)..-El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, celebró este domingo su Jubileo Sacerdotal número 50 con una misa solemne en el Seminario Palafoxiano, acompañado por mile de fieles, así como de sacerdotes, familiares y diversas figuras de la vida pública de la entidad.
La ceremonia religiosa reunió a una amplia comunidad católica que acudió para reconocer las cinco décadas de servicio sacerdotal del líder de la Arquidiócesis de Puebla, quien agradeció las muestras de cariño y acompañamiento recibidas durante esta importante fecha.
Durante la celebración eucarística, los asistentes participaron en una emotiva jornada de oración y agradecimiento por la trayectoria pastoral de Víctor Sánchez Espinosa, quien ha dedicado gran parte de su vida al servicio de la Iglesia Católica.
Entrevistados decenas de fieles la mayoría coincidió en la cercanía con la comunidad poblana y su gran labor al frente de la Arquidiócesis, donde ha impulsado diversas acciones pastorales y sociales en beneficio de la población.
A esta magna reunión también acudieron diversas personalidades del ámbito político de Puebla, quienes acompañaron al arzobispo en la conmemoración de sus 50 años de sacerdocio.
Entre ellos se encontraban el gobernador Armenta Mier, en el convivio que se sirvió para celebrar esta inolvidable fecha, el presidente Pepe Chradraui, el ex gobernador Melquiades Morales, y decenas más.
En esta ceremonia destacó la presencia del nuncio apostólico en México, Joseph Spiteri, quien destacó que el sacerdocio es un don orientado al servicio y subrayó la cercanía que el arzobispo ha mantenido con el pueblo poblano.
El nuncio Joseph Spiteri resaltó que Víctor Sánchez ha escuchado la voz del Señor desde su ordenación sacerdotal y que su servicio ha sidol concluir la celebración, el arzobispo recibió muestras de afecto de la feligresía, así como obsequios y felicitaciones de distintos sectores.
Al concluir la celebración, el arzobispo recibió muestras de afecto de la feligresía, así como obsequios y felicitaciones de distintos sectores.
Después de la misa el arzobispo ofreció una comida para 800 personas.
Ahí, rodeado de la élite empresarial y política, evitó centrar la jornada únicamente en su figura.
Pidió regresar al sentido de la reunión: encontrarse, saludarse, convivir y mostrar que la unidad es posible.
“Es bueno para Puebla que nos vean juntos. Para expresar a todos que la concordia y la reconciliación son posibles, que el camino es la unidad y la paz”, dijo ante los asistentes.





















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