PUEBLA.-Junio 8 del 2026.-(Juanita Ramírez de Armas).-La polémica en torno al vehículo eléctrico Olinia escaló luego de que José Luis García Parra, coordinador del Gabinete del Gobierno de Puebla, respondiera con severidad a las críticas emitidas por Ricardo Salinas Pliego contra el proyecto impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
El funcionario acusó al empresario de intentar ridiculizar una iniciativa desarrollada por especialistas mexicanos y de minimizar el esfuerzo de científicos, ingenieros y técnicos que participaron en la construcción de una propuesta orientada a modernizar la movilidad nacional.
Para García Parra, las declaraciones del dueño de Grupo Salinas reflejan la resistencia de ciertos grupos empresariales ante proyectos que buscan ampliar oportunidades para sectores históricamente excluidos.
Consideró que resulta paradójico que quien cuestiona una apuesta tecnológica nacional haya construido gran parte de su fortuna mediante esquemas de financiamiento dirigidos a personas con escaso acceso al crédito tradicional.
El coordinador estatal sostuvo que detrás del discurso empresarial existe un modelo que depende del endeudamiento permanente de miles de familias mexicanas, quienes terminan pagando durante años productos cuyo costo original se multiplica debido a los intereses.
Asimismo, señaló que las motocicletas comercializadas masivamente por empresas vinculadas a Salinas Pliego forman parte de una problemática de seguridad pública que ha sido señalada por autoridades de distintos niveles de gobierno debido a su utilización recurrente en actividades delictivas.
La controversia surgió después de que el empresario utilizara la red social X para cuestionar la viabilidad del proyecto Olinia y pronosticar su fracaso.
Lejos de pasar inadvertidos, sus comentarios detonaron una discusión sobre el papel que desempeñan los grandes grupos económicos frente a iniciativas impulsadas desde el sector público.
Mientras el gobierno federal apuesta por desarrollar tecnología propia y fortalecer la industria nacional, García Parra aseguró que las descalificaciones de Salinas Pliego revelan una visión empresarial incapaz de reconocer proyectos que no estén ligados exclusivamente a la obtención de ganancias.
Afirmó que Olinia representa una oportunidad para demostrar que México puede competir en sectores de alta tecnología y reducir su dependencia del extranjero.
Por ello, consideró que los ataques contra el proyecto no son únicamente una crítica técnica, sino también una reacción política y económica frente a un modelo que busca priorizar el bienestar colectivo por encima de los intereses particulares.




















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