No es ayuda ni favor, se llama paternidad responsable

Hace un par de semana escuché a una de mis amigas decir ‘qué suerte que mi marido me ayuda con los niños’ y casi me da el ‘patatús’, es duro que sigamos pensando que un papá ayuda con los hijos, se llama paternidad.

El padre que cambia el pañal de su hijo, lo mece y lo calma cuando llora sin parar no está ‘apoyando’ a la madre, está siendo responsable, es su obligación. Es un padre hecho y derecho.

Y no me malinterpreten, no quiero demeritar el papel del padre en la vida de sus pequeños. Estoy reconociendo el valor del papá, que igual que mamá, se convierte en cuidador y guía de su hijo desde antes de que este llegue al mundo.

Importancia de un padre en la crianza de sus hijos

Limitar el rol del papá al de proveedor de la familia es restarle importancia a quien influye de manera decisiva en la felicidad de sus hijos. Su figura lo es todo cuando se trata de entender el tipo de relaciones de pareja que tenemos las mujeres adultas, por ejemplo.

Lo único que un padre no puede hacer por sus hijos es amamantarlo, sin embargo, es perfectamente capaz de prepararles el desayuno, enseñarles a tender la cama o curar un corazón roto. Eso se llama paternidad.

¿Existe el instinto paterno?

Según un estudio publicado en la revista Personality and Social Psychology Review, cuando los padres se comportan de manera fría, el desarrollo de los niños se ve duramente afectado. Así que por supuesto que no existe el instinto paterno, pero sin duda, existe el compromiso.

Hay hombres amorosos y por montones, incluso hay cada vez más padres solteros. Para muestra, la historia de Luca Trapanese, quien adoptó a una pequeña con síndrome de Down abandonada por su madre tras haber dado a luz. Exacto, padre es el que cría, no el que engendra.

Las tareas en el hogar y con los pequeños no tienen género y, dado que la paternidad es una decisión, quien dice ‘sí’ está aceptando una labor de 24 horas al día, los 7 días de la semana (incluidas las tardes de tareas y las noches de fiebre).

Y esto no tiene nada que ver con que papá y mamá sean pareja, sus caminos pueden tomar rumbos diferentes y aún así siguen siendo un equipo. Pueden formar familias nuevas pero los hijos que tienen en común siguen siendo responsabilidad de ambos, se llama paternidad.

¿Y tú, compartes la responsabilidad con el papá de tus hijos? Recuerda que será muy positivo para su futuro y para tu salud mental.