Con el paso de los años, nuestra piel comienza a sufrir lo que conocemos como los signos de envejecimiento y, entre estos, la papada y las líneas de expresión suelen ser los más temidos. Para reafirmar esta parte del cuerpo un buen tip es incluir en tu rutina de belleza un masaje antiedad para atenuar las arrugas y la flacidez del cuello. Toma nota por qué te diremos cómo hacerlo de forma natural y sin necesidad de usar cremas costosas.

Seguro has notado que las arrugas en el cuello suelen aparecer primero en esta parte y después en el rostro. Esto se debe principalmente porque es una zona de flexión y extensión continua durante en día a día.

Además, el cuello también suele quedar bastante olvidado tanto en hidratación como en protección, a pesar de que al igual que la cara, también suele estar muy expuesto a las radiaciones solares.

En el caso de las mujeres las arrugas empiezan a verse a los 25 años. En cambio, en los hombres aparecen un poco más tarde, alrededor de los 30 años, todo depende siempre de la calidad de nuestra piel, nuestra genética, el entorno en el que nos movemos y sobre todo de los cuidados que le demos a esta zona.

Existen productos específicos para tratar la zona, pero un masaje antiedad nos puede ayudar a revertir o atenuar los efectos con movimientos que favorezcan la circulación y reafirmen esa área.

Deshazte de las arrugas y la flacidez del cuello con este masaje antiedad

    Coloca un poco de aceite de almendras en tus manos y comienza a frotar todo tu cuello con movimientos suaves.

    Después comienza un masaje en la parte de atrás del cuello, desde donde nace el cabello hacia abajo para relajar esta zona.

    Luego intenta descansar la parte del esternocleidomastoideo (el músculo que te permite girar e inclinar el cuello) y oprime con pequeños pellizcos, como si quisieras separarlo un poco del cuello. Hazlo de ambos lados.

    Prosigue con los pellizcos, pero ahora por todo el cuello, siempre evitando la parte de la garganta.

    Luego toma tus dos manos y ponlas sobre tu pecho en forma de cruz. Empieza a estirar tu cuello hacia atrás con la cabeza elevada.

    Vuelve al centro y repite el mismo ejercicio pero ahora inclinando la cabeza hacia el lado derecho y después hacia el izquierdo, de manera que se estiren los laterales de tu cuello.

Para reafirmar la parte de la papada:

    Con la parte superior de las manos comienza a dar un suave masaje de abajo hacia arriba por todo el cuello, realizando una presión media con los dedos y con movimientos rápidos.

    Con la palma de una sola mano empieza a presionar muy lento tu cuello de forma descendente, desde abajo de tu barbilla hasta la zona de la clavícula.

    Repite el movimiento 10 veces en ambos lados.

    Con toques suaves, realiza el mismo ejercicio, pero ahora en la parte central de tu cuello.

Para atenuar las arrugas:

    Sobre un lado de tu cuello recarga el índice y el dedo medio sobre la zona que quieras alisar. Hazlo suavemente.

    Luego, con el índice de la otra mano comienza hacer círculos en el área donde queremos atenuar las arrugas o prevenir su aparición.

    Repite lo mismo con el otro lado.

    Por último, entre la parte de abajo de tu oreja y el cuello, encontrarás dos huesos de cada lado pegados a ella.

    Comienza a ejercer una ligera presión en ambos y suelta después de tres segundos.