RUANDA.- Enero 14 del 2022.- (AFP).- Los empleados del servicio público que rechacen la vacuna contra el covid tendrán que renunciar, anunció el jueves el gobierno de Ruanda, donde un endurecimiento de las restricciones contra la pandemia ha provocado la huida de residentes del país.

Los derechos de la gente tienen límites. Les hemos dado tiempo para reflexionar. Los que rechazaron categóricamente ser vacunados, renuncian a su empleo", declaró el ministro encargado de proyectos públicos, Jean-Marie Gatabazi.

En la televisión nacional, Gatabazi agregó que el Estado debe proteger el derecho de los vacunados a no ser infectados por el virus.

En Ruanda, donde un estricto toque de queda está en vigor desde el inicio de la pandemia, la vacunación es obligatoria para utilizar los transportes públicos y entrar a restaurantes, mercados y reuniones masivas.

La semana pasada, el gobierno pidió a las empresas privadas de garantizar que sus empleados estén vacunados, arriesgándose a un "cierre temporal" en caso de que haya un foco de infecciones.

Algunas personas dijeron a la AFP que rechazaron vacunarse por razones religiosas, y consideran el despido como injusto.

Unos cien ruandeses llegaron en los últimos días a la isla de Idjwi, situada sobre el lago Kivu, fronterizo de Ruanda y de la República Democrática del Congo, afirmaron que huyeron de vacunación. Fueron regresados a su país, según autoridades locales.

Las autoridades ruandesas desmienten que la vacunación sea forzada.

Seis millones de personas, de una población total de 13 millones, han sido vacunadas con dos dosis en Ruanda, un país que tiene uno de los mejores índices de vacunación de África.

Ruanda ha registrado 123 mil 886 casos de covid y mil 395 muertes desde el comienzo de la pandemia.