El vinagre es un producto increíble para la limpieza del hogar, además de ser muy efectivo para eliminar la suciedad, la grasa y hasta el sarro, también ayuda a desinfectar, sin embargo, aunque es un producto no tóxico, ecológico y que incluso se usa en la cocina, hoy responderemos la pregunta: ¿Debes usar guantes si haces la limpieza con vinagre? Esto podría pasar.

Este líquido de olor tan peculiar es un increíble aliado si quieres limpiar tu casa de forma amigable con el ambiente, además es mucho más barato que otros artículos de limpieza que vemos en el súper, y tiene muchos usos desde el piso, la ropa, hasta el baño o la cocina.

Sin embargo, sebes saber que no por ser natural o no tóxico significa que puede estar tanto tiempo en contacto con la piel de tus manitas, pues hay varias razones por las que debes usar guantes al hacer la limpieza, no solo con los detergentes comerciales comunes, también con el vinagre, no importa de qué tipo sea.

¿Debes usar guantes si haces la limpieza con vinagre? Esto podría pasar

Uno de los primeros motivos por los que deberías usar guantes al hacer el aseo con vinagre es porque te dejará un fuerte y desagradable olor en las manos que te costará trabajo quitarte de encima. Puedes intentar quitarlo con limón, jabón o con el paso de los minutos, pero de primera instancia no es lo más recomendable, mucho menos si estabas limpiando la casa justamente para recibir visitas, cuando lleguen tus manos estarán oliendo bien avinagraditas.

Además, los guantes no solo te protegen del líquido limpiador, también de las herramientas o de lo que estás limpiado, como las esponjas de acero, los cepillos duros para limpiar, el sarro o en cochambre. Además, nadie quisiera lavar la taza del baño directamente con las manos ¿verdad? Aún si se hace con vinagre, no es lo más recomendado exponerte así a las bacterias.

Por si todo esto no te convence, debes saber que, aunque el vinagre es un producto relativamente amable comparado con otros como la lejía o el cloro, de forma prolongada puede llegar a lastimar, resecar y escamar tu piel debido a que contiene ácido acético, una sustancia corrosiva que puede llegar a causar irritaciones en las mucosas, quemaduras leves, resequedad o dermatitis de contacto.

 No te preocupes, tampoco te pasará nada si apenas lo tocas por unos segundos o te salpicas un poquito, es más una protección para el contacto constante y otros agentes que están presentes en las cosas que vas a limpiar.