Cuando hacemos la limpieza del hogar nos podemos olvidar de ciertas zonas que pensamos que no necesitan tanta atención, este es el caso de la bañera, la cual, al estar en constante contacto con el agua y el jabón tal vez no requiere el esfuerzo, pero es todo lo contrario, es por eso que hoy te diremos cómo blanquear la tina de baño con estos 4 remedios caseros para dejarla impecable.

Con el tiempo se comienzan a formar manchas muy desagradables de color amarillo o grisáceas en la tina de baño, también se llena de sarro y cal, lo que le da una apariencia muy desagradable a todo el cuarto, sin contar con los gérmenes, moho y hongos que se pueden acumular.

Pero la respuesta a una limpieza impecable está dentro de tu propia casa, no tienes que usar productos agresivos y súper dañinos que lastiman tu nariz y tu cartera, puedes tener resultados impresionantes con artículos económicos de tu cocina y hasta de tu botiquín, así que no pierdas detalle de estos increíbles consejos, puedes probar uno después de otro o usar los materiales que tengas a la mano en ese momento.

¿Cómo blanquear la tina de baño? 4 Remedios caseros para dejarla impecable

  1. Bicarbonato y agua oxigenada

Paso a paso:

    En un recipiente haz una mezcla de bicarbonato de sodio y agua oxigenada por partes iguales.

    Usando unos guantes, extiende la mezcla por toda la tina de baño.

    Deja actuar por media hora sin frotar ni enjuagar.

    Pasado el tiempo, frota con una esponja suave.

    Enjuaga con abundante agua y seca con un trapo.

  1. Limón y sal

Paso a paso:

    Haz una mezcla de suficiente jugo de limón y sal.

    Aplica directamente sobre las manchas.

    Deja actuar por 10 minutos.

    Frota con una esponja.

    Enjuaga con abundante agua y seca con un trapo.

  1. Bicarbonato y vinagre

Paso a paso:

    Espolvorea bicarbonato por toda la tina.

    Rocía vinagre blanco por encima del bicarbonato.

    Deja reposar por media hora.

    Frota con un cepillo o una esponja.

    Enjuaga con abundante agua y seca con un paño.

  1. Vinagre y sal

Paso a paso:

  • Haz una pasta con vinagre blanco y sal.

       2 Toma un poco de esta pasta con una esponja y frota sobre las zonas difíciles.

       3 Deja reposar por 5 minutos.

       4 Enjuaga con abundante agua y seca con un paño.