“…En opinión de la doctora Ostaiska Eguia Lecumberri, miembro de la Sociedad Española de Medicina del Deporte (SEMED-FEMEDE), ´el ejercicio al aire libre potencia el sistema inmune, mejorando el asma o las alergias, reduce la presión sanguínea, promueve la socialización, mejora la calidad del sueño (con ajuste importante del reloj biológico) y la luz solar aumenta la activación de la vitamina D, entre otros beneficios´…”, según reseña infobae.

“…´La naturaleza te permite desconectar del todo. Tus prioridades cambian. El aire libre y el silencio te permiten ver las cosas de otra manera´, argumentó por su parte a favor de esta práctica el presidente de la asociación Grupo de Montaña del CSIC, decano del senderismo, el montañismo y la bicicleta de montaña en España, José Montejo…”

El ejercicio siempre es bueno, claro está. Independientemente de si se hace en un espacio cerrado o abierto. Aunque el solo hecho de estar al aire libre repercute positivamente en la vida social de las personas, propiciando amistades y otro tipo de distracción.