(Por: Raquel Ariadna Aguilar Calyeca / Para Presencia en Puebla)

En los hogares mexicanos y en varias partes del mundo cada madrugada del día 06 de enero los Reyes Magos visitan las viviendas dejando un paso regalos para los infantes de la casa.

 Esta nace a partir de Europa, en ella se incluyen a Melchor, Gaspar y Baltazar en el nacimiento alrededor del niño Jesús, se dice que estos tres personajes conocidos como los reyes Magos viajaron durante dos semanas, a partir del 25 diciembre guiados por la estrella de Belén, llevando como regalos al niño Jesús, incienso, mirra y oro.

Así, a partir de este relato nace el “Día de Reyes”, sinónimo de juguetes para los niños, además con este día se marca el fin de la temporada navideña y de los muchos adornos presentes en casa, así como el árbol de navidad.

Alrededor de esta tradición corren varios rumores, algunos relatan que en realidad eran más de doce reyes que fueron a ver el nacimiento, sin embargo solo se consideran tres por la cantidad de regalos descritos en la biblia, aunque este puede parecer un relato o celebración religiosa la realidad es que se ha convertido en una tradición y costumbre de varias partes del mundo que muy poco tiene que ver con religiones específicas y es más bien un día para consentir a los niños y convivir en familia.

En un principio la representación del tradicional “nacimiento” que se coloca en las casa e iglesias no incluía a los reyes magos y sólo contemplaba a José, María, los animales y el niño Jesús, sin embargo, por iniciativa de San Francisco de Asís estas figuras comienzan a incluirse, incluso en Puerto Rico hay estatuas dedicadas a estos reyes.

A esta tradición de recibir regalos la acompaña todo una serie de pasos para completar el rito que muchos niños se empeñan en seguir al pie de la letra, todo comienza en los meses de noviembre y diciembre cuando en el cielo nocturno se logran ver tres estrellas en hilera, simbolizando según las tradiciones a los reyes que vienen en camino, después en enero y antes de que sea el esperado día los niños escriben una carta en la que ponen sus deseos de regalo y los motivos por los que se los merecen, muchos padres comprar a sus hijos un globo a que amarran la carta y lanzan al cielo, sin embargo en una cuestión ambiental se ha luchado por eliminar este método y mejor dejar la carta en el zapato que se colocará al pie del árbol, este zapato es elegido con cuidado y puesto al pie del árbol, en especial en las casas que contemplan a más hermanos, para distinguir los regalos de cada uno.

Tradicionalmente los regalos son tres para cada año en representación de cada rey mago, sin embargo, en muchos hogares las situaciones económicas diversas variación la cantidad de regalos, entre uno y los que sean posibles, siempre y cuando el detalle para los niños no quede desapercibido y la ilusión se siga manteniendo.