De la Iniciativa Mérida al “Entendimiento Bicentenario” de México y EU

(Por: Jaime Barrera)

Si analizamos lo que pasó de octubre de 2007, cuando el Presidente mexicano Felipe Calderón firmó con su homólogo estadounidense George W. Bush la Iniciativa Mérida a la fecha en materia de inseguridad y violencia y de combate al narcotráfico en nuestro país, es claro que este programa de cooperación por el que México recibió de Estados Unidos en los últimos 14 años 3.3 mil millones de pesos de poco ayudó para lograr el inalcanzado objetivo de pacificar al país.

A lo largo de esta casi década y media, los cárteles de la droga en nuestro país han ido tomando el control de cada vez más regiones con un creciente poder de fuego y de capacidad corruptora para infiltrar no sólo a las corporaciones policiales de los tres niveles de gobierno e incluso fuerzas castrenses, sino también a autoridades, empresarios, así como también penetrado socialmente en amplias capas de la población civil que reciben algún tipo de beneficio de sus ilegales pero estratosféricas ganancias multimillonarias.

Algo pasó, corrupción tal vez, que ni los mil 924 millones de dólares que recibió el panista Calderón, ni los 952.8 millones de dólares que llegaron durante el sexenio del priista Enrique Peña Nieto, ni tampoco los 432 millones de dólares que alcanzó Andrés Manuel López Obrador hasta este año, en equipamiento militar, capacitación táctica y judicial, instrumentos tecnológicos y recursos para infraestructura entre otros apoyos, sirvieron para que el Estado mexicano no fuera avasallado por las mafias en estos años.

Algo pasó también en Estados Unidos que no supo hacer en su territorio lo necesario para no convertirse en el mayor consumidor de drogas naturales y sintéticas, ni el proveedor principal de armas para los grupos delincuenciales que operan en nuestro país y en muchas otras partes del mundo.

Por estos casi nulos resultados nadie lamenta que en el Diálogo de Alto Nivel de Seguridad, realizado el viernes pasado en Palacio Nacional, ambos gobiernos hayan jubilado a la Iniciativa Mérida y anunciado un nuevo plan para el combate bilateral y coordinado contra el hampa llamado Entendimiento Bicentenario sobre Seguridad, Salud Pública y Comunidades Seguras entre México y Estados Unidos.

De ambas partes aseguran que se trata de pasar de un esquema asistencial a una visión integral de la violencia, con la que se reconocerá la corresponsabilidad de las dos naciones en la solución de la problemática y los plazos para definir los planes acción para debilitar a los cárteles de la droga, de armas, y de trata de personas.

Si funciona o no este nuevo plan, lo podremos ver si en el corto y mediano plazo se reduce la violencia, los homicidios y el tráfico y consumo de drogas que nunca logró la Iniciativa Mérida. Veremos.