Kamala y un AMLO ofuscado

(Por: Jaime Barrera / El Informador Jalisco)

El lunes planteé aquí que tras el activismo que siempre mantuvo el Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) durante el periodo de las precampañas y las campañas políticas, pese a los extrañamientos que le hacían desde el Instituto Nacional Electoral (INE) y que siempre ignoró, la incógnita era cuál sería la actitud que asumiera luego de conocer los resultados electorales del domingo.

Pues bien, esa duda se empezó a despejar desde el lunes, continuó ayer y seguramente hoy desde el púlpito presidencial de la mañanera. AMLO se ha concentrado en exaltar los triunfos morenistas en las gubernaturas, minimizar las pérdidas en la Cámara de Diputados y culpar a los conservadores y su “guerra sucia” de la derrota en más de la mitad de las alcaldías de la Ciudad de México, que desde 1997 no perdían y constituían el principal bastión morenista.

Así, si bien el Presidente no ha acusado fraudes electorales ni ha descalificado el trabajo del INE como lo hacía a diario antes de la elección, el lunes dijo que la jornada dominical de las votaciones había sido libre y limpia, “no como antes” que eran elecciones de estado. Implícitamente atribuyendo el éxito de la elección a la 4T y no al trabajo del árbitro electoral y al más del millón de ciudadanos mexicanos y mexicanas que la hicieron posible.

El lunes AMLO se dijo “feliz, feliz, feliz” por los resultados electorales, pese a las pérdidas de cinco alcaldías de la CDMX y 57 diputaciones federales, y se refirió al propagandista nazi Joseph Goebbles para acusar a los medios de repetir mentiras para hacer pensar que Morena perdió la elección, postura que fue sumamente criticada ayer en las redes sociales. También se atrevió a decir que los grupos delincuenciales se habían “portado bien” y que más bien los que se portaron mal fueron los delincuentes de “cuello blanco”, sin precisar nunca su señalamiento.

Ayer de plano, y pese a que seguramente su invitada la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, quien aterrizó el lunes por la noche, ya lo escuchaba a distancia antes del encuentro que tuvieron al medio día para hablar de migración y seguridad, el Presidente subió el tono al reiterar sus consideraciones sobre los resultados de la elección del pasado 6 de junio, al minimizar las pérdidas de Morena, criticar la portada del Wall Street Journal donde se preguntan si AMLO es una amenaza para la democracia y mandar “muy lejos” a quienes no tienen esa visión.

Así, si bien la presencia de la vicepresidenta de Estados Unidos pudo atenuar las críticas de López Obrador al proceso electoral o incluso caer en reclamos de fraude, no sucedió así para que AMLO se presentara sin ambages a la defensiva por los resultados electorales, que aunque lo niegue, no son los que esperaban, y a la ofensiva contra sus adversarios, entre ellos Claudio X. González, a los que enlista entre los que son beneficiarios de los apoyos de Estados Unidos a los organismos anticorrupción.

Así que habrá que ver las impresiones de la vicepresidenta Kamala, a la que AMLO le dio la bienvenida a las puertas de Palacio Nacional con un “Presidente Kavala… Bienvenida”.

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