Tips para conservar repollo (en nevera o congelador) que debes conocer

La dieta mediterránea se caracteriza por incluir una gran cantidad y variedad de frutas y verduras a diario. Precisamente, esa característica la configura como una de las mejores dietas que podemos seguir a nivel de salud. Verduras como el repollo son económicas y contienen una cantidad de nutrientes con numerosos beneficios para nuestro organismo. El repollo tiene un alto contenido en vitaminas C y K, ácido fólico, fibra, potasio y magnesio. Además, es un alimento bueno para combatir la hipertensión o el estreñimiento y se suele recomendar también en dietas específicas para reducir el colesterol alto.

Si nos hacemos con esta verdura tendremos que tener conocimiento de cómo conservar repollo de forma que guarde todas sus propiedades (o la mayor parte) hasta el momento de consumirlo. Para ello, tenemos dos principales opciones: conservarlo en fresco en la nevera o congelarlo. ¡Estos son los pasos para hacerlo correctamente!

Cómo conservar el repollo fresco en la nevera

Por suerte, el repollo es una verdura que nos puede durar fresca en la nevera durante bastante tiempo. Si sabemos escogerlo de forma adecuada, su duración puede extenderse de 15 a 20 días en el frigorífico. Pero, ¿cómo conseguiremos que llegue así hasta el final? Debemos tener en cuenta varias cosas:

Elegir un repollo adecuado. Fresco, limpio, sin zonas feas ni moho. Debes tener en cuenta que cuanto más apretadas y blancas sean sus hojas, más fresco será.

No sacarlo de su bolsa de plástico o, en caso de estar rota, sustituirla por una bolsa nueva o papel film al llegar a casa.

Meterlo en el cajón de las verduras, que tiene la temperatura perfecta para conservarlas. Si no es posible, lo conservaremos en las zonas delanteras del frigorífico. En las traseras tiene más facilidad de estropearse por el frío.