Cómo conservar habas frescas para cocinarlas en cualquier ocasión

Habas, habitas, habichuelas… Las diferentes formas de llamar a esta legumbre no evitan que sepamos de qué alimento hablamos. Durante siglos se han consumido de diferentes formas y, aunque ahora se pueden comprar en conserva, directamente para consumir, también es posible adquirirlas de forma fresca y poder distribuir su almacenamiento en casa de distintas maneras.

Las habas contienen un alto porcentaje de fibra y proteínas, además de vitamina B1, ácido fólico y minerales. Su versatilidad nos permite cocinar con ellas diferentes recetas como ensaladas (ensalada de habas frías y cebolla, habas con huevo…), primeros platos (habitas con jamón, habas a la catalana) y acompañamientos (atún con habitas, sepia guisada con habitas…) para hacer nuestros platos realmente completos y sanos. Pero, ¿cómo podemos adquirirlas y conservar habas con todas sus propiedades? ¿Se pueden congelar las habas? A continuación te contamos algunos consejos para que puedas ponerlos en práctica y cocinar tus habas frescas en cualquier ocasión. ¡Apunta!

Cómo conservar durante más tiempo las habas frescas

Como te decimos siempre, el primer paso para que te duren los alimentos es elegirlos bien cuando vamos a comprarlos. Mirar que no tengan zonas feas, huelan mal o estén estropeados. Una vez adquiridas del supermercado, las habas pueden aguantar en el frigorífico durante 10 o 12 días, lo perfecto para planificar alguno de tus platos y cocinarlo. No te preocupes si quieres que te duren más tiempo, abajo te daremos algunos consejos para ello, pero vamos a ver algo importante, para conservarlas frescas debes tener varias cosas en cuenta:

No debemos desgranarlas, pues una vez hecho esto su vida útil se acorta considerablemente. Pueden pasar a durar de 5-7 días.

Debemos conservarlas en una bolsa de plástico con papel absorbente dentro, para que recoja toda la humedad.

Se recomienda lavarlas cuando vayamos a consumirlas.