¿La endometriosis puede provocar cáncer?

Una de cada diez mujeres se ve afectada por la endometriosis, una patología que consiste en la presencia del tejido endometrial fuera de la cavidad uterina. Sin embargo, en muchas ocasiones el diagnóstico de este trastorno puede llegar a retrasarse hasta 7 años, pues puede presentarse de manera asintomática o con síntomas como reglas irregulares, dolor muy agudo en las reglas, al orinar y/o en las relaciones sexuales.

Es necesario dar voz a las mujeres que sufren endometriosis así como a toda la información de la que disponemos sobre esta enfermedad. Son bastantes los mitos que circulan entorno a la endometriosis y más si la relacionamos con la menopausia, la infertilidad o el cáncer

Las posibilidades de que la endometriosis provoque cáncer

Debemos tener mucho cuidado con las afirmaciones que oímos, y sobre todo pararnos a analizar qué tienen de verdad y qué de mentira. Afirmar rotundamente que la endometriosis provoca cáncer no es correcto. Si analizamos el número de mujeres con cáncer de ovario podríamos decir que se presenta en tasas más altas en mujeres con endometriosis y, según algunos estudios, podría aumentar el riesgo de tenerlo. Pero, aún así, la cifra seguiría siendo baja.

La endometriosis es un factor de riesgo, es decir, puede aumentar la posibilidad de tener cáncer, pero no debe creerse que causa la enfermedad. Igual que, por ejemplo, fumar puede aumentar la probabilidad de tener cáncer de lengua sin que ello pueda causarlo deliberadamente.

Junto a este factor existen otros que pueden provocarlo también, como puede ser la edad, la obesidad, los antecedentes familiares... Así mismo, el uso de píldoras anticonceptivas o DIU está relacionado con un menor riesgo de cáncer de endometrio.

Tratamiento de la endometriosis

Para tratar la endometriosis hay que conocer las circunstancias y el contexto de cada mujer que lo sufre. Hay quienes ya han tenido hijos y a las que se les diagnostica entorno a los 50 años, por lo que pueden decidir extirparse el útero. De esta manera, no hay riesgo de posibles complicaciones en un futuro. A esta cirugía se le llama histerectomía, y es conocida como una de las posibles salidas frente a una endometriosis grave o que no responde a otras medicaciones.

Sin embargo no es la única solución. Frente a la operación existen tratamientos hormonales, como las píldoras anticonceptivas o el DIU Mirena, que ayudan a controlar las hormonas que causan la acumulación de tejido endometrial. También se pueden realizar laparoscopias sin necesidad de eliminar órganos reproductivos.