Las mujeres que inventaron las chanclas: la costumbre japonesa que 'robó' EEUU

Las chanclas popularizaron tras la Segunda Guerra Mundial después de que los soldado americanos se fijaran en el calzado que llevaban las japonesas: los famosos 'zori

No es verano hasta que una se pone las chanclas. Los días de playa y atardeceres infinitos se imaginan todo el año con el mar de fondo, el sol y el cielo azul y un par de chanclas en los pies. Son cómodas, fáciles de utilizar y nos dan esa sensación de libertad y comodidad que anhelamos el año entero. En nuestro imaginario, ir en chanclas va unido a estar de vacaciones

El origen de las chanclas como las conocemos ahora se remonta a la II Guerra Mundial. Cuando los estadounidenses se enfrentaron a los japoneses, los soldados se percataron de que las mujeres locales utilizaban un calzado muy parecido a las sandalias planas, que se anudaban con correas vegetales en forma de ‘Y’, sujetando el pie entre el dedo pulgar y el índice y dejando el al descubierto. resto

Eran los zori, un complemento que ahora se utiliza en el país nipón sobre todo en ocasiones formales, combinados con los kimonos de ceremonia.

Históricamente, los zori tenían suelas de paja o de madera y correas hechas de fibras de paja o arroz. Hoy día, el color de las correas sirve para distinguir el evento al que se acude. Los zori con correa blanca se usan en situaciones formales y los de correas negras se utilizan en el día a día. La superficie, antes de madera o paja puede estar hecha ahora de piel, tela o vinil.