Rejuvenecer durante el sueño

Por las noches, la regeneración de la piel es más rápida que durante el día y está más receptiva a los distintos tratamientos destinados a devolverle su vitalidad y firmeza. Crear el hábito nocturno de cuidar la piel ayuda a renovar las células y prepararse para el día siguiente.

Durante la noche no sólo se descansa el cuerpo y la mente: también podemos embellecer sin darnos cuenta. Al dormir, la musculatura se relaja, la circulación fluye mejor y llega más cantidad de oxígeno a las células, logrando que la regeneración de los tejidos de la piel sea más efectiva.

“El organismo es una máquina metabólica preparada para reparar todas sus funciones durante la noche y restaurarse de los usos y abusos a los que es sometido en el día”, señala Franly Briceño, especialista en endocrinología de la mujer, y para quien la piel está expuesta a muchas agresiones durante la actividad diaria: el sol, el maquillaje, el roce, la contaminación de la ciudad, el intercambio de bacterias y el sudor, entre otras, alteran su PH y equilibrio natural”. Por esta razón, los cuidados de la piel durante el día están más centrados en protegerla y defenderla de los factores ambientales, mientras que los tratamientos nocturnos se orientan a su recuperación e hidratación.

Algunos especialistas señalan, incluso, que ciertos componentes de las cremas nocturnas que estimulan la renovación celular (ácido retinoico, despigmentadores, etc.) conllevan efectos secundarios al interactuar con agentes como el sol, por lo que la noche es ideal para emplear estos activos.

A TOMAR EN CUENTA

  • Establece rutinas de belleza tanto en el día (para proteger la piel) como en la noche (para regenerar).
  • Aplica las cremas en el rostro con movimientos circulares para estimular la circulación. En el contorno de los ojos debes aplicarlas circularmente, comenzando por el párpado superior y terminando cerca del lagrimal, con pequeños golpecitos con la yema de los dedos, ya que en esa zona la piel es muy fina.
  • No frotes la piel al desmaquillarte. Trátela con profundo respeto.
  • Aplica las cremas al menos una hora antes de acostarte, ya que la renovación de la dermis alcanza su punto máximo entre la una y las tres de la madrugada.
  • Procura un buen descanso y dormir 8 horas diarias.
  • Bebe suficiente agua, es el mejor hidratante natural para la piel.
  • Cuida la alimentación, con una dieta rica en vitaminas y minerales.
  • No laves la cara ni el cuerpo con agua muy caliente, ya que produce vaso-dilatación. El agua fría es el mejor tonificante.
  • Cuida también la piel del resto del cuerpo. Es recomendable bañarse con un jabón neutro y usar una hidratante corporal a base de pantenol, ácidos lácticos u otros componentes que no alteren su PH.
  • No exfolies la piel de la cara ni del cuerpo más de una vez al mes, para dar oportunidad a las células de regenerarse.

EL ABC DEL CUIDADO NOCTURNO

Aunque los productos y tratamientos a aplicar varían de una persona a otra, según su edad, tipo y estado de piel, tres etapas conforman el ritual de todo tratamiento belleza nocturno:

LIMPIAR la piel Ya sea con agua y jabón o con gel limpiadores, es vital eliminar las impurezas, restos de maquillaje y exceso de grasa antes de dormir. “Lo más recomendable es usar jabones neutros, evitando sustancias químicas o productos fuertes que cambien el PH cutáneo. Sólo en los casos en que se ha maquillado la piel es necesario aplicar una crema desmaquilladora para eliminar cualquier rastro que deje el jabón, tras lo cual se debe lavar la cara nuevamente.

TONIFICAR Después del lavado debe usarse un tónico para reactivar la circulación periférica, estabilizar la secreción de grasa, refrescar y cerrar los poros. Cada piel requiere de un tipo de tónico. “Para pieles normales o secas, el agua de rosas fría puede ser suficiente, mientras que el agua de manzanilla y otros componentes más astringentes se recomiendan para pieles grasas. En todo caso, debe evitarse el uso de alcoholes y ácidos que alteren el equilibrio de la piel”, agrega la especialista.

HIDRATAR La hidratación varía según la edad y tipo de piel. “Por lo general, se recomienda el uso de cremas específicas para la noche a partir de los 30 años, aunque hay mujeres que en sus 20 ya requieren de alimentadores celulares que le ayuden a compensar la falta de grasa y agua de la piel”. Para algunas pieles puede ser suficiente el uso del jabón y el tónico o unas cuantas gotas de aceite de rosa mosqueta. Otras requerirán de retinol, vitaminas A, C o E, sueros con minerales, enzimas Q-10 o ácidos lácticos “para estimular la elastina y el colágeno, que son los responsables de soportar la epidermis, manteniendo su elasticidad y firmeza”. Se recomienda aplicar la hidratante cuando la piel aún está húmeda para ayudarla a retener su humedad natural.