En el embarazo es cuando más se debe cuidar la alimentación

Actualmente, la preocupación de muchas mujeres radica en su figura estética, y cuando se convierten en madres esta prioridad no cambia.

Motivado al miedo de subir de peso en el embarazo, las mujeres tienden a quitarse alimentos sin medir las consecuencias que esto puede generar, tanto para ellas, como para el bebé.

La nutricionista Ariana Araujo comenta que una de las complicaciones más comunes generadas por la mala alimentación de las madres es que los bebés nacen con poco peso o con sobrepeso, esto último genera problemas de diabetes y tensión alta, entre otras enfermedades.

Recomendaciones generales para las embarazadas:

-No deben eliminar ningún tipo de alimentos.

-Dentro de su dieta debe haber lácteos, que sean descremados o para las madres que sufren de problemas gástricos ingerir productos deslactosados.

-Incluir vegetales y frutas porque aportan vitaminas, minerales y fibras, las cuales ayudan a bajar los niveles de colesterol, triglicéridos y azúcar, valores que tienden a subir en el embarazo.

-No olvidar los carbohidratos ya que son la principal fuente de energía, tanto para la madre como para el bebé.

-Las proteínas y grasas deben estar presentes porque ayudan a los tejidos y a la formación de hormonas necesarias en esta etapa de la vida, respectivamente.

-Las grasas deben ser sanas como las provenientes del aceite de oliva, del aguacate, nueces, maníes o almendras, pero en cantidades limitadas.

-Cuidar la higiene de los alimentos, porque por la vía placentaria se transmiten muchas enfermedades. Para el caso de alimentos crudos deben estar bien limpios, se recomienda pasarlos por agua con vinagre para eliminar las bacterias, y después de esto no volverlos a pasar por el agua del chorro.

-Si la comida no es preparada en casa, preferiblemente consumir alimentos y vegetales cocidos. Igualmente evitar el consumo de hielo en la calle porque no se sabe la procedencia del agua ni la manipulación del mismo.

-Los alimentos como el pollo, el pescado, el huevo y las carnes deben ser bien cocidos.

-Evitar infusiones que sean estimulantes como el café, té negro o té de flor de Jamaica. Es preferible optar por infusiones como tilo, manzanilla, toronjil o cualquier otro té que contenga poca cantidad de teína.

-Suplementar con ácido fólico porque previene las malformaciones en el bebé.

-Completar con multivitamínicos, porque para poder llegar al requerimiento necesario de vitaminas y minerales con la dieta, habría que consumir mucha comida y la mujer subiría mucho de peso.

-Siempre, la mejor recomendación es acudir al experto, en este caso el nutricionista, que tenga experiencia en mujeres embarazadas, para que haga el cálculo de todos los nutrientes y así se haga un balance, que no se exceda pero que tampoco se quite de la dieta los sustentos alimenticios necesarios para el buen desarrollo de la madre y del bebé.