Solo Para Mujeres

Diabetes tipo 2: una mala alimentación es más riesgosa que la obesidad

Según investigación, las personas que lleva una mala alimentación son más propensas a desarrollar diabetes tipo 2, esto en relación a que si una persona viviera con obesidad.

La calidad de vida sana que lleven las personas determina el riesgo de enfermedades que pueda contraer, te contamos al respecto.

Un estudio realizado en España concluye que, cuando la dieta es saludable, la presencia de obesidad no aumenta el riesgo de diabetes. Este hallazgo podría cambiar la estrategia dietética en pacientes prediabéticos hacia enfoques centrados en una alimentación más sana, en lugar de en la pérdida de peso.

Investigación entre alimentación y diabetes

La calidad de la dieta y la microbiota intestinal son más determinantes en el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 que la obesidad. Así lo demuestra un estudio desarrollado por expertos del Centro de Investigación Biomédica en Red Diabetes y Enfermedades Metabólicas (CIBERDEM) y publicado en la revista Clinical Nutrition.

Esta nueva investigación revela que, cuando se sigue una dieta sana, la presencia de obesidad no aumenta el riesgo de esta diabetes, algo que sí ocurre en personas con mala alimentación. Este hallazgo podría cambiar la estrategia dietética en pacientes prediabéticos, centrándose en comer mejor más que en perder peso.

Relación entre la diabetes y obesidad

Existe una relación directa entre la diabetes mellitus tipo 2 y la obesidad, que no solo incrementa el riesgo de sufrir la primera, sino que también empeora su evolución y consecuencias. Dado que no hay cura, frenar su desarrollo es uno de los principales desafíos. En esta fase, la pérdida de peso es una de las estrategias probadas para ralentizar el progreso de la diabetes.

Las personas mayores, con un riesgo del 50% superior de pasar de un estado prediabético a la diabetes, son también más vulnerables a las estrategias dietéticas para la pérdida de grasa basadas en la restricción calórica. Por ello, debe sopesar el beneficio de estas al poder provocar riesgos potenciales como sarcopenia, deterioro funcional, malnutrición y fragilidad.

Para valorar estrategias alternativas, en este estudio se siguió la evolución de 182 pacientes mayores de 65 años con prediabetes, para analizar si los distintos patrones dietéticos que seguían estaban ligados a su condición de obesidad y cómo estos patrones podrían influir en el riesgo de diabetes. Los autores pusieron el foco en el análisis de la microbiota intestinal, que desempeña un rol esencial en su desarrollo.

Una alimentación basada en elecciones dietéticas saludables y el seguimiento de un patrón alimentario variado y equilibrado (alimentos con grasas beneficiosas y almidones, azúcares naturalmente presentes y un mayor consumo de proteína vegetal) podría tener un papel primordial en la prevención.