“Imposible que nos alcancen”; Muñoz Ledo busca dirigir a su tercer partido

CIUDAD DE MÉXICO.- Septiembre 17 del 2020.-(Exonline/IVONNE MELGAR).-Porfirio Muñoz Ledo celebra la posibilidad de que Morena sea el tercer partido bajo su conducción, al considerar que “es prácticamente imposible que nos alcancen en los 20 días que le quedan al proceso”.

Asegura contar con varias mediciones que indican una diferencia “muy grande” a su favor.

Y ante el cuestionamiento de si se trata de una ventaja que pueda traducirse en las encuestas que aplicará el INE para definir a la dirigencia de Morena, el diputado federal responde con la vehemencia que lo caracteriza: “Pero de lejos. Pregúntale a la gente en la calle y a tus propios compañeros”.

Exsenador, exsecretario de Educación y del Trabajo y exrepresentante de México ante la ONU, sostiene que en esta campaña se conduce con respeto hacia sus adversarios, como sucede en las contiendas democráticas y civilizadas, remarca.

Pero al ser cuestionado sobre el señalamiento de que su campaña es impulsada por el ala de los autoproclamados puros de Morena, con Bertha Luján a la cabeza, el legislador revira que ella “no viene de las élites, sino que se formó como dirigente trabajadora”.

Sin dar nombres, compara: “Les digo a mis compañeros del centro democrático que presenten una declaración patrimonial, primero. No los quiero mal: nos llevamos en la Cámara de Diputados. Pero jamás les he oído una idea progresista. Y para bien o para mal, yo soy un hombre de izquierda, al igual que el ingeniero Cárdenas e Ifigenia Martínez. Rompimos con el gobierno (del PRI), jugándonos todo. Hasta el pellejo. ¿Y esos muchachos de dónde vienen, qué mérito tienen? Son los que están haciendo campaña a base de la burocracia del partido”.

Pronto se refiere al coordinador parlamentario Mario Delgado, a quien califica como un buen compañero. Pero critica que haya fundado con diputados de Morena una asociación civil. “Imagínate, como si se tratara de una compañía: hizo una asociación privada con quienes tienen una función pública. Creen que la base es de ellos. Y lo que tienen es el cencerro: obligan a un voto por línea, de dedo. Y si en algo me he distinguido en la Cámara es porque no estoy de acuerdo que me traten como un borrego. Y ahora se llaman los demócratas. Tienen sus méritos. Son políticos profesionales. Pero no viene de la izquierda”.

Se pronuncia a favor de una conciliación de intereses en Morena. “Experiencia en conducción de partidos no me falta”, dice el expresidente del PRI (1975-76) y del PRD (1993-96).

Asegura que el partido en el poder “sigue siendo lo que era desde el origen: la esperanza de México”.

Explica que mientras el gobierno está cerrando el ciclo del neoliberalismo, cobran los impuestos que antes eran perdonados y afronta la corrupción y “una maraña de intereses” que aún impiden avanzar plenamente hacia la justicia social, Morena debe emprender su organización, “que haya debate interno, capilaridad, que la gente pueda subir gracias a méritos”.

Con la mira en las elecciones de 2021, plantea: “Una cosa es la claridad en la tarea de gobernar y otra es la del partido que debe promover el voto y ayudar a la gente en lo concreto, encaminarla hacia una vida política más plena”.

Aclara, sin embargo, que se necesita un proyecto de largo plazo y que bajo su conducción, Morena sería “un partido orgánico, de formación de cuadros, construido para durar, porque los verdaderos partidos son históricos”.

Interrogado sobre lo que fue la gestión de Yeid-ckol Polevnsky, el legislador recuerda que quiere ser prudente al referirse a los demás aspirantes a la dirigencia y se limita a comentar que “ha sido muy discutida”; que en Morena “hay de todo, como en botica” y cita: “el presidente López Obrador decía que cuando una ola es muy grande, también arrastra basura”.

Caracteriza lo que representa la candidatura del diputado Delgado: “él aplica mucho más la línea, la línea, la línea. Pero un partido de masas no tiene que ser un partido de borregos. Es a lo que yo me he negado”.

Cuestionado sobre los planteamientos de Gibrán Ramírez, dice que no tiene el gusto de haberlo tratado, pero que sí lo ha leído. “Es un muchacho de convicciones. Pero no creo que entienda mucho de historia de México. Y no lo digo por las críticas que me hace tiro por viaje”.

Muñoz Ledo se refiere a los cuestionamientos que sobre él ha formulado el joven candidato. “Que diga qué hice en cada caso, a quién defendí y qué propuse para el país. Es un complejo de agujero, la parábola de Platón para quienes están al fondo de la caverna y cuando ven a alguien arriba y en la orilla y le tiran. ¡Que analice!”

Destaca que la suya es “una candidatura dupla con la senadora Citlali Hernández a la secretaría general del partido, con una gran base popular”. Y desde ya festeja: “Vamos ganando la fórmula uno. No vamos a cambiar de coche”.