Del séptimo arte a vender helados

CIUDAD DE MÉXICO.- a 26 de febrero de 2021.- (LUCERO CALDERÓN).- Miguel Torres, junto con sus socios, puso una heladería luego de que su compañía productora de cine se vio afectada por la pandemia.

Estábamos en nuestro mejor momento. Llevábamos tres años trabajando en Bullet con una cartera interesante de clientes como Sony, Videocine, Huawei o Diamond Films, a quienes les hacíamos tráileres, pósters o campañas publicitarias cuando llegó la pandemia. Se detuvieron las campañas en las que estábamos trabajando, los pagos se pararon y todo se fue retrasando. Nos decían que íbamos a retomar en un mes, luego que dos, y así sucesivamente, hasta que nos dimos cuenta, por nuestros clientes en Estados Unidos, que todo estaba parado y que la gente empezaba a trabajar desde casa. Sentimos la incertidumbre y el miedo. Los gastos seguían y no había ingresos. Empezamos a solventar gastos gracias a lo que facturamos en 2019 y nos vimos en la necesidad de darle las gracias a dos personas. El resto del equipo (14 integrantes) aceptaron que les redujéramos el sueldo a la mitad. A la par, mis socios Hugo Ávila, Mauricio Alejandro y yo, que tiempo atrás veníamos pensando en abrir una heladería, creímos que éste podía ser un buen momento para hacerlo, pues en la pandemia percibimos que las heladerías siempre estaban llenas.

Creo que eso se debió a que la gente al no poder salir o hacer grandes planes, se refugiaba en los helados que eran una pequeña felicidad.  Trabajamos en el proyecto, nos reunimos con varios chefs, vimos lo de los proveedores y hace cuatro meses abrimos Koko Yaki, una heladería vegana, ubicada en el Parque México, que además es pet friendly (amigable con las mascotas) y en la que venden paletas para perros.

Nuestros helados han sido un éxito por los sabores y porque el barquillo es un waffle en forma de pez. Es muy pronto para hablar de eso, pero sí pensamos abrir otras sucursales y lo bueno es que la heladería nos ha ayudado a solventar los gastos de nuestra agencia y muchos de los que trabajan en ella le caen a la heladería para trabajar sirviendo helados y se ganan un dinerito extra”.