Amenaza a obesos: estudian por qué los afecta más el Covid-19

NUEVA YORK.-Septiembre 14 del 2002.- (AP).— En los días iniciales de la pandemia los médicos notaron algo en las personas que se enfermaban gravemente de Covid-19: muchas eran obesas.

El vínculo se volvió más claro a medida que el coronavirus se extendió por el planeta y se acumularon los datos. Los investigadores siguen tratado de determinar cuál es la razón.

El sobrepeso incrementa las probabilidades de desarrollar varios problemas de salud, incluyendo padecimientos cardíacos y respiratorios. Y éstos se cuentan entre los principales males que pueden hacer que los pacientes de Covid-19 corran un mayor riesgo de enfermarse gravemente.

Además, hay evidencia de que la obesidad en sí aumentaría las probabilidades de complicaciones severas de la infección con coronavirus. Un estudio a 5,200 personas infectadas, el 35% de ellas obesas, halló que las posibilidades de hospitalización se incrementaban en quienes tenían un índice de masa corporal (IMC) elevado, incluso cuando se consideraban otros problemas que podían ponerlos en riesgo.

Los científicos siguen estudiando los factores de influencia —la forma en que la obesidad afecta al sistema inmunológico sería uno— y aseguran que es otro ejemplo de cómo la pandemia arroja luz sobre los desafíos de salud pública que ya existían.

Tener un peso excesivo ejerce presión sobre el cuerpo. La abundante grasa corporal pudiera limitar la capacidad de los pulmones de expandirse y respirar.

Otro problema es la inflamación crónica, que a menudo acompaña a la obesidad. La inflamación es una forma natural del cuerpo de combatir intrusos dañinos, como los virus. Pero una inflamación duradera debilitaría las defensas cuando una amenaza real aparece.

“Es como arrojar gasolina al fuego”, explica el doctor Dariush Mozaffarian, investigador de la obesidad y decano de la escuela de nutrición de la Universidad Tufts, cerca de Boston.

Incluso si las personas obesas no tienen un diagnóstico de diabetes o males cardíacos, su salud pudiera no ser la óptima.

Distribución

La manera como está distribuida la grasa en el cuerpo jugaría también un papel importante. Un estudio encontró un riesgo elevado de muerte por Covid-19 en personas con una obesidad severa, pero solamente entre los hombres.

Eso se debería a que los varones tienden a presentar exceso de lípidos en el área del estómago, precisa la doctora Sara Tartof, coautora de la investigación sobre enfermedades infecciosas en Kaiser Permanente, en California. Ese tipo de grasa se asocia más con la producción de una hormona que favorecería las condiciones severas de la enfermedad.

Los expertos analizan asimismo la posibilidad de haya algo específico en el coronavirus que haga a los obesos más susceptibles de enfermarse gravemente.

Por ejemplo, el virus infecta las células cuando se acopla a receptores en la superficie de algunas células. Esos receptores son abundantes en las células adiposas y los científicos evalúan si eso las hace “un buen nido para el virus”, dice el doctor Francois Pattou, de la Universidad de Lille, en Francia, que ha participado en estudios del nexo entre obesidad y manifestaciones severas de Covid-19.

También pueden surgir complicaciones en la atención médica una vez que la persona es hospitalizada. Para ayudar con la respiración, por ejemplo, los médicos han colocado a los pacientes con Covid-19 bocabajo en las camas. Pero eso puede resultar difícil para los obesos, lo que aumenta la probabilidad de que sean conectados a respiradores artificiales.

Sobrepeso Impacto

Una vacuna contra el Covid-19 pudiera no ser efectiva para las personas obesas.

Antecedentes

Esto ya se observa con las dosis para la influenza y otros males.

Sistema inmunológico

 

La razón no es conocida, pero una posibilidad es que la obesidad obstaculiza un aspecto del sistema inmunológico que debe activarse para que funcionen las vacunas, señala la doctora Nancie MacIver, de la Universidad Duke, en Durham, Carolina del Norte.

También para el Covid-19

La investigadora afirma que, cualquiera que sean esos factores en juego, muy probablemente se aplicarían a la vacuna del Covid-19.